“Era duro no tener dinero para enviar a mi madre” Jefry Yan pasó de la construcción a lanzar en Grandes Ligas

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Jefrey Yan hace un show cada vez que sube al montículo en Lidom y en Estados Unidos.

Entre todos los obstáculos enfrentados, Yan identificó uno particularmente doloroso.

Antes de lanzar en las Grandes Ligas, Jefry Yan tuvo que conocer el otro lado del sueño: las lesiones, ser dejado en libertad, quedarse sin oportunidades en el béisbol y tener que trabajar en construcción y entregando paquetes para poder salir adelante.

Desde el Citi Field, Nueva York, hogar de los Mets, Yan relató una historia marcada por sacrificios, dificultades económicas, perseverancia y una profunda fe.

Entre todos los obstáculos enfrentados, Yan identificó uno particularmente doloroso.

El pelotero aseguró que el momento más difícil de su carrera fue cuando necesitaba enviarle dinero a su mamá y simplemente no tenía cómo hacerlo. Para un joven que perseguía el sueño de triunfar precisamente para mejorar la vida de su familia, aquella situación representó uno de los golpes emocionales más fuertes de todo el proceso.

Yan explicó que las lesiones complicaron seriamente su carrera y posteriormente fue dejado libre.

Trabajó en construcción y también entregando paquetes, mientras continuaba entrenando y aferrado a la posibilidad de regresar algún día al béisbol.

Pero detrás de su perseverancia hubo una figura fundamental: su esposa. Yan reveló que durante años ella asumió gran parte de la responsabilidad económica del hogar mientras él continuaba luchando por rescatar su carrera y encontrar una nueva oportunidad.

Una promesa de fe que cumplirá en San Pedro

La fe ocupa un lugar especial dentro de la historia de Yan. Durante la entrevista, el lanzador reveló que antes de alcanzar las Grandes Ligas hizo la promesa de construir una iglesia en San Pedro de Macorís si lograba cumplir su sueño de llegar al mejor béisbol del mundo.

Ahora, después de haber alcanzado esa meta, Yan aseguró que construirá la iglesia para cumplir aquella promesa, convirtiendo su llegada a las Mayores no solamente en una conquista personal y deportiva, sino también en el cumplimiento de un compromiso nacido durante los momentos en que su futuro era incierto.

El periodista Junior Matrillé al momento de entrevistas al pintorezco lanzador Jefrey Yan, quien ya estuvo en NY.

El periodista Junior Matrillé al momento de entrevistas al pintorezco lanzador Jefrey Yan, quien ya estuvo en NY.

Y finalmente llegó.

Después de las lesiones, de ser dejado libre, de trabajar fuera del béisbol y de atravesar años de incertidumbre y dificultades económicas, Jefry Yan finalmente subió a un montículo de Grandes Ligas y cumplió el sueño por el que tanto había luchado junto a su familia.

Su historia demuestra que detrás de cada jugador que alcanza el máximo nivel existe un recorrido que pocas veces conoce el público. En el caso de Yan no solamente hubo talento: hubo necesidad, sacrificio, trabajo, paciencia, una esposa que permaneció a su lado, el dolor de no poder ayudar económicamente a su madre y una fe tan importante en su vida que ahora lo llevará a construir una iglesia en San Pedro de Macorís.

Durante su conversación desde Citi Field, el dominicano recordó el recorrido de quien alguna vez no tenía dinero para enviarle a su mamá, trabajó en construcción y entregando paquetes y, aun así, se negó a abandonar su sueño.

La historia de Jefry Yan es una historia de familia, sacrificio, perseverancia y, sobre todo, fe.

Yan es un ejemplo de que se pueden perseguir los sueños y nunca rendirse hasta conseguirlos.

Simplemente merece aplausos.