De la Espriella declara guerra sin tregua contra narco

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Colombia. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, pronunció su primer discurso oficial el viernes en una guarnición militar de Cali, donde prometió una ofensiva sin tregua contra el narcoterrorismo y las organizaciones criminales.

Rodeado de miles de uniformados, tanques y helicópteros, el mandatario de 48 años reafirmó su compromiso de imponer la autoridad del Estado en las zonas más conflictivas del país.

Durante su intervención, el jefe de Estado ofreció dos alternativas a los grupos ilegales: someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida de las instituciones colombianas.

Con un tono firme, aseguró que no habrá espacio para maniobras que pongan en riesgo la estabilidad nacional.
El ultraderechista, aliado de Estados Unidos, proclamó el inicio de lo que denominó la “recuperación del orden, la autoridad y la libertad” en Colombia.

Su mensaje se enmarca en la estrategia de mano dura que lo llevó a la presidencia, con la promesa de doblegar a las guerrillas y al narcotráfico.

La elección de Cali como escenario del discurso no fue casual. La ciudad, considerada uno de los epicentros de la violencia y el crimen organizado, simboliza el reto que enfrenta el nuevo gobierno en materia de seguridad.

La presencia militar reforzó la imagen de un liderazgo dispuesto a enfrentar los desafíos con contundencia.

Batalla cultural

De la Espriella asumió la Presidencia de Colombia en una ceremonia inédita celebrada en Cali, marcada por la descentralización y un fuerte despliegue de seguridad.

El nuevo mandatario, identificado con posiciones ultraconservadoras, anunció que su Gobierno librará una “batalla cultural” para defender a la familia como núcleo esencial de la sociedad, destacando que “no existe política pública capaz de reemplazar la obra que una familia unida puede realizar por sus hijos y su país”.

Tras recibir la banda presidencial en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, rompió con la tradición y se trasladó al Cantón Militar Pichincha para dirigirse a los militares, a quienes llamó “los verdaderos héroes de la patria”.

Allí insistió en que su administración devolverá al país la confianza en sus principios y valores fundacionales, construyendo lo que denominó la “patria milagro”.

El nuevo jefe de Estado aseguró que la protección de mujeres y niños será una prioridad absoluta y anunció la implementación de la cadena perpetua para quienes cometan delitos de violencia contra ellos.

“Ninguna mujer puede vivir bajo el temor de la violencia, ningún niño puede crecer privado del amor y las oportunidades necesarias”, expresó, advirtiendo que todo el peso de la ley caerá sobre los agresores.

También se refirió a la crisis del sistema de salud, prometiendo corregir “las decisiones equivocadas” y aplicar un plan de choque para agilizar citas médicas y entrega de medicamentos. “Cuando una persona muere esperando una cirugía o un adulto mayor espera meses por su medicación, no estamos ante una crisis sino ante un drama profundamente humano”, señaló.

La ceremonia de investidura, que por primera vez se realizó fuera de Bogotá, reunió a dignatarios internacionales como el rey Felipe VI de España y varios presidentes latinoamericanos, entre ellos Javier Milei de Argentina y Luis Abinader de República Dominicana.

El acto simbolizó la apuesta del nuevo mandatario por la descentralización y el acercamiento a las regiones, con un impacto económico estimado en 3,1 millones de dólares para Cali.

La ausencia del expresidente Gustavo Petro, quien no asistió al traspaso de mando y cuestiona la legitimidad de la elección, evidenció la tensión política que acompaña el inicio del nuevo período presidencial.

Petro realizó su propio acto de despedida y salió oficialmente de la Casa de Nariño, en el marco de la jornada de transición y previo a la posesión del nuevo mandatario, Abelardo de la Espriella.

La investidura de De la Espriella marcó el inicio de una etapa política caracterizada por la centralidad de los valores tradicionales.

Asistió a la investidura de De la Espriella en Cali

El presidente dominicano Luis Abinader participó este viernes en la ceremonia de transmisión de mando en Cali, donde Abelardo de la Espriella asumió oficialmente la presidencia de Colombia. La visita de Abinader formó parte de su agenda internacional y estuvo marcada por encuentros con otros jefes de Estado invitados, fortaleciendo el diálogo político y las relaciones diplomáticas en la región. El mandatario dominicano también asistió a los saludos protocolares encabezados por De la Espriella y su esposa, Ana Lucía Pineda, junto a presidentes y autoridades internacionales.