SANTO DOMINGO.– El dirigente de la Fuerza del Pueblo (FP) Ignacio Ditrén acusó al Gobierno de minimizar la criminalidad mediante estadísticas oficiales, mientras la inseguridad ciudadana continúa agravándose, situación que, a su juicio, evidencia una pérdida de control de las autoridades.
El miembro de la Dirección Política y secretario de Asuntos Municipales de la FP afirmó que durante mucho tiempo se presentaron indicadores favorables sobre seguridad ciudadana, pese a que los hechos delictivos seguían afectando a la población.
“A veces queremos tapar con un dedo el sol con números que se daban todos los días”, expresó Ditrén, al cuestionar el manejo de las estadísticas y la falta de respuestas efectivas ante el avance de la delincuencia.
También criticó el silencio que, según dijo, mantuvo el Ministerio de Interior y Policía frente a la situación. “¿Tú crees que la criminalidad no estaba? No, la estábamos escondiendo”, manifestó, al señalar que el problema se agravó progresivamente.
ALERTA SOBRE EXPANSIÓN DEL DELITO
Ditrén advirtió que la delincuencia ha dejado de concentrarse en barrios y callejones para extenderse a otros espacios sociales. Como ejemplo, mencionó un incidente en un establecimiento hotelero, donde varias personas habrían sido despojadas de sus pertenencias mientras estaban en una piscina.
Asimismo, alertó sobre la influencia que ejercen las personas vinculadas a actividades ilícitas entre jóvenes de sectores populares, quienes pueden verlas como modelos al observar su dinero, vehículos y estilos de vida sin consecuencias visibles.
PIDE CAMBIOS EN SEGURIDAD
El dirigente cuestionó las limitaciones que, según afirmó, enfrentaron anteriores directores de la Policía Nacional, al considerar que no necesariamente carecían de capacidad, sino que tenían restricciones para actuar con autonomía. “Simplemente lo tenían frenado”, sostuvo.
Ditrén consideró necesario revisar la conducción de la seguridad ciudadana e insistió en que el tema no debe utilizarse como instrumento de confrontación política.
“Si los números están malos, hay que decirlo”, afirmó, al reclamar que las autoridades reconozcan la magnitud del problema y adopten medidas para garantizar la tranquilidad de los dominicanos.


