Por Randis Reyes
Productores agrícolas de Montecristi cuestionan que miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) mantengan una vigilancia activa sobre las actividades de los agricultores, llegando incluso a imponer multas y sanciones, mientras que los extractores de arena que operan en minas secas y en los cauces de los ríos continúan desarrollando sus actividades de manera presuntamente ilegal, sin que se conozcan acciones contundentes en su contra.
El reclamo dirigido a las autoridades ambientales es que se establezca una fiscalización equilibrada, donde no solo se supervise y sancione al pequeño productor, sino que también se persiga a quienes realizan extracción de agregados sin los permisos correspondientes y provocan daños a los recursos naturales.
Mientras un agricultor puede ser multado por una infracción, señalan los denunciantes, resulta contradictorio que determinadas operaciones de extracción continúen funcionando a plena vista y sin sanciones conocidas.
La ciudadanía espera una explicación de las autoridades y una actuación firme frente a cualquier actividad que opere al margen de la ley.


