
El mandatario afirma que Washington favorecerá a Bolsonaro y asegura que su Gobierno vencerá en las urnas
SÃO PAULO.– El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que Estados Unidos intentará influir en las elecciones presidenciales de octubre para favorecer a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y aspirante del Partido Liberal.
Durante una entrevista concedida al pódcast Inteligência Ltda., Lula sostuvo que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, buscará respaldar políticamente a su adversario, aunque se mostró confiado en una victoria electoral.
El mandatario brasileño, quien aspira a un cuarto mandato no consecutivo y lidera las encuestas, aseguró que no le preocupa una eventual injerencia extranjera y afirmó que su Gobierno responderá con hechos a cualquier intento de desinformación.
Lula cuestiona a Marco Rubio
Lula señaló que Trump y, especialmente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, prefieren que Flávio Bolsonaro gane las elecciones.
«Si él quiere venir a apoyarle electoralmente, que venga. Nosotros vamos a ganar las elecciones», expresó el gobernante, al tiempo que acusó a Rubio de promover políticas para que América Latina vuelva a ser «el patio trasero de Estados Unidos».
Asimismo, afirmó que Brasil responderá a cualquier información falsa sobre el país y defenderá su imagen internacional.
Tensiones diplomáticas y comerciales
El presidente también recordó que entregó recientemente a Trump una propuesta de cooperación sobre combate al crimen organizado, comercio y explotación de tierras raras y minerales críticos, aunque dijo que todavía espera una respuesta de Washington.
Las declaraciones se producen después de que el Gobierno brasileño negara visas a dos funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU., quienes pretendían reunirse con autoridades electorales para tratar asuntos relacionados con las elecciones de octubre y la libertad de expresión durante el proceso electoral.
A este escenario se suma el reciente incremento de las tensiones comerciales entre ambos países, luego de que Estados Unidos impusiera aranceles adicionales del 25 % y del 12,5 % a diversos productos brasileños, alegando supuestas prácticas comerciales desleales y el uso de trabajo forzoso en cadenas de producción.

