Comunitarios, pescadores y organizaciones ambientales de la provincia Montecristi denuncian que en los últimos días se ha intensificado la extracción indiscriminada de arena, grava y otros materiales de construcción en minas, ríos, playas y zonas cercanas a los manglares de la provincia.
Según los denunciantes, las labores se realizan a cielo abierto, con maquinaria pesada y camiones que transportan miles de toneladas diarias hacia obras en la región Noroeste y fuera de ella.
Los puntos señalados incluyen áreas costeras de San Fernando, Guayubín, Villa Vásquez, Montecristi y zonas aledañas a los manglares, residentes afirman que las excavaciones han alterado cauces de ríos, erosionado playas y reducido la cobertura vegetal en áreas que sirven de refugio a especies marinas y aves migratorias.
Los denunciantes aseguran que las operaciones se realizan sin permisos ambientales visibles, sin estudios de impacto actualizados y sin supervisión constante del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
“Aquí entra la pala, sacan el material y se van. Nadie viene a medir, nadie viene a parar. Cuando llamamos a Medio Ambiente, dicen que van a investigar y no vuelve nadie”, expresó un pescador de la comunidad de Cayo Arena.
Agregan que el ruido de la maquinaria, el polvo y el desvío de agua afectan directamente la pesca artesanal y la reproducción de especies costeras.
“Los manglares son la cuna del mar. Si los tumban y sacan la arena de alrededor, se muere todo”, explicó una dirigente comunitaria de la zona de Buen Hombre.
Varios de los terrenos donde se realizan las extracciones, según los denunciantes, pertenecen a personas con alto poder económico en la provincia, algunas de ellas vinculadas al gobierno central y al Partido Revolucionario Moderno. Los comunitarios afirman que estas conexiones facilitan que las operaciones continúen.
“bajo cualquier circunstancia”, apelando al tráfico de influencias para evadir sanciones o paralizaciones.
“Si un campesino corta un árbol lo multan al día siguiente. Pero aquí se llevan montañas de material y no pasa nada. Eso no es casualidad”, señaló un líder comunitario de Montecristi
Los denunciantes piden que se hagan públicos los nombres de los titulares de los predios y los permisos otorgados, si existen.
Especialistas ambientales consultados advierten que la extracción en zonas cercanas a manglares y playas destruye hábitats críticos para peces, crustáceos y tortugas marinas. Además, la remoción de arena de playas acelera la erosión costera y aumenta la vulnerabilidad de las comunidades ante marejadas y eventos climáticos extremos.
El ecosistema de manglar de Montecristi forma parte de áreas protegidas bajo la Ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales. La normativa establece que cualquier intervención en estas zonas requiere evaluación de impacto ambiental, autorización expresa y monitoreo continuo. Las organizaciones locales afirman que estos requisitos no se cumplen en los casos señalados.
Las juntas de vecinos y grupos ambientalistas de Montecristi han solicitado al Ministerio de Medio Ambiente, a la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente en Santo Domingo, que realicen inspecciones inmediatas, detengan las extracciones ilegales y hagan públicas las sanciones aplicadas..
“Si esto sigue así, en dos años no tendremos manglares ni playas. Solo huecos y polvo. El daño que se hace hoy no se repara en 50 años”, concluyeron los denunciantes.


