Rusia declara “extremista” a Memorial

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Yan Rachinski, director del centro de derechos humanos ruso Memorial, durante su discurso de aceptación del premio Nobel de la Paz el 10 de diciembre de 2022 en Oslo.

El Tribunal Supremo prohíbe la histórica ONG de derechos humanos, Nobel de la Paz 2022, en una decisión que genera alarma internacional

MOSCÚ. – El Tribunal Supremo de Rusia declaró este jueves como “extremista” a la organización de derechos humanos Memorial, galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2022, y ordenó la prohibición total de sus actividades en el país.

La sentencia responde a una solicitud del Ministerio de Justicia ruso y supone un nuevo golpe contra la sociedad civil independiente. El fallo establece que tanto la organización como sus filiales quedan ilegalizadas dentro del territorio ruso.

Rusia intensifica presión contra organizaciones de derechos humanos

Con esta decisión, la justicia rusa refuerza su ofensiva contra entidades críticas del Estado. Previamente, el director del centro de derechos humanos de Memorial, Yan Rachinski, había sido incluido en la lista de “agentes extranjeros”.

El Comité Noruego del Nobel denunció la medida, advirtiendo que criminaliza el trabajo de defensa de los derechos humanos. Según el organismo, participar, financiar o difundir contenidos de Memorial podría derivar en penas de prisión.

La ONG ya había sido liquidada en 2021 bajo acusaciones de ocultar su rol como “agente extranjero” y de supuestamente justificar el extremismo, además de ofrecer una visión crítica de la antigua Unión Soviética.

Memorial y su legado en la memoria histórica soviética

Durante décadas, Memorial documentó los crímenes cometidos durante el régimen de Iósif Stalin y trabajó en la rehabilitación de millones de víctimas de la represión política.

La organización sostiene que su persecución responde a un intento del Kremlin de reescribir la historia y eliminar evidencias de abusos tanto en la era soviética como en la Rusia contemporánea.

Entre sus fundadores figura Andréi Sájarov, reconocido científico y defensor de los derechos humanos, quien impulsó la creación del movimiento en 1987.

Analistas consideran que esta decisión marca un punto crítico en el deterioro de las libertades civiles en Rusia, mientras crecen las tensiones por la narrativa histórica y el control político del pasado.