La organización opositora cuestiona el costo de la vida, la seguridad, la corrupción, el endeudamiento, los apagones y la ejecución de obras
SANTO DOMINGO. – El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) presentó una evaluación crítica de los seis años de gestión del presidente Luis Abinader, en la que cuestionó el cumplimiento de varias de las principales promesas formuladas durante la campaña de 2020 y advirtió sobre el deterioro de indicadores relacionados con el costo de la vida, la seguridad ciudadana, la corrupción, el servicio eléctrico, la educación y la ejecución de obras públicas.
La organización opositora sostuvo que el Gobierno llegó al poder con compromisos concretos, entre ellos reducir en un 30 % el precio de los alimentos durante los primeros 100 días, disminuir la delincuencia en un 50 % en dos años y aplicar una política de “cero tolerancia” frente a la corrupción. Sin embargo, afirmó que seis años después esos mismos temas continúan entre las principales preocupaciones de la población dominicana.
En materia alimentaria, el PLD señaló que la evolución de los precios se encuentra distante de la reducción prometida. De acuerdo con las cifras presentadas por la organización, entre finales de 2020 y mediados de 2026 el arroz aumentó 116 %, las habichuelas 69 %, el aceite de soya 200 %, el pollo más de 99 %, la carne de res más de 132 % y la de cerdo más de 94 %.

La entidad indicó que este comportamiento habría incidido en el aumento de la canasta básica, que pasó de RD$36,936.17 en diciembre de 2020 a RD$49,613.15 a mediados de 2026. En el caso del 20 % de los hogares de menores ingresos, sostuvo que el costo de su canasta se elevó de RD$21,791.97 a RD$29,608.08 durante el mismo período.

A esta situación, el PLD agregó el incremento de los gastos relacionados con el regreso a clases. Según la evaluación presentada, los artículos de la lista escolar acumulan una inflación cercana al 32 % frente a 2020, mientras que los aumentos interanuales se sitúan entre 10 % y 15 %. Estimó que los útiles básicos, sin incluir libros ni matrícula, representan entre RD$4,900 y RD$5,600 por estudiante, mientras que en colegios privados el monto puede superar los RD$15,000 y alcanzar hasta RD$35,000 cuando se incorporan textos y uniformes completos.

Durante la exposición, dirigentes peledeístas también cuestionaron la explicación de que el encarecimiento de los productos responde únicamente a factores externos. En ese sentido, plantearon que la inflación inicialmente importada se habría convertido en un fenómeno con componentes internos y atribuyeron parte de la situación a decisiones de política económica, agrícolas y arancelarias adoptadas durante la actual administración.

El dirigente Richard Medina sostuvo que, durante los gobiernos del PLD, se aplicaron medidas para contener los efectos de los aumentos internacionales, entre ellas subsidios anticipados a los fertilizantes y políticas orientadas a fortalecer la producción nacional.

Afirmó que durante la administración de Danilo Medina el país alcanzó una elevada proporción de producción local de los alimentos que consumía y cuestionó que posteriormente se haya recurrido en mayor medida a las importaciones.

En cuanto a la seguridad ciudadana, el PLD afirmó que los resultados no reflejan una reducción de la delincuencia equivalente al 50 % planteado durante la campaña. La organización consideró que el problema también debe analizarse desde la penetración del crimen organizado en estructuras institucionales, citando como ejemplos investigaciones relacionadas con el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), la Operación Falcón y casos de narcotráfico detectados en el Puerto Multimodal Caucedo.
La evaluación también hizo referencia a personas vinculadas al entorno político oficialista que han sido reclamadas en extradición por autoridades estadounidenses, así como a otros funcionarios electos y dirigentes relacionados con el Partido Revolucionario Moderno (PRM).
El PLD sostuvo que estos procesos reflejan la dimensión internacional que ha alcanzado el crimen organizado y cuestionó que la meta de reducción de la delincuencia pueda considerarse cumplida mientras persisten estos fenómenos.
Sobre la promesa de “cero tolerancia” contra la corrupción, la organización puso como principal referencia el caso del Seguro Nacional de Salud (Senasa), investigación en la que el Ministerio Público acusa a varios involucrados de un presunto desfalco millonario. El PLD subrayó que corresponde a los tribunales determinar responsabilidades, pero sostuvo que el caso representa una contradicción con el compromiso de fortalecer la transparencia y combatir las prácticas ilícitas dentro del Estado.
Otro de los aspectos señalados fue el endeudamiento público. Richard Medina afirmó que a mayo de 2026 la deuda habría aumentado en aproximadamente US$28,800 millones respecto a agosto de 2020 y cuestionó el destino de esos recursos, al considerar que el nivel de endeudamiento no se corresponde, a juicio del partido, con la cantidad y magnitud de las obras ejecutadas durante el período.
El dirigente comparó esa situación con la gestión del expresidente Danilo Medina y sostuvo que durante esa administración se construyeron 24,000 aulas, se dejaron otras 11,000 en proceso de construcción, se intervinieron hospitales, se desarrollaron proyectos viales y se ejecutaron obras como la Circunvalación de Santo Domingo, Punta Catalina y una línea del Metro. Frente a ello, cuestionó el ritmo de terminación de proyectos iniciados durante la actual administración y mencionó obras de transporte que aún permanecen en proceso.
El PLD también atribuyó parte de las dificultades actuales a lo que considera una baja ejecución del presupuesto destinado a infraestructura. Según sus dirigentes, persisten proyectos inconclusos, retrasos en obras, deficiencias en caminos vecinales, problemas de drenaje y congestión vehicular, al tiempo que cuestionaron la distribución territorial de la inversión pública.
En el sector eléctrico, la organización sostuvo que el país ha vuelto a enfrentar interrupciones frecuentes del servicio y afirmó que el Gobierno no habría respondido de manera suficiente al crecimiento de la demanda energética. Los dirigentes señalaron que los apagones se han convertido nuevamente en una preocupación ciudadana, especialmente en medio de las altas temperaturas que registra el territorio nacional.
El PLD cuestionó, además, las pérdidas del sistema eléctrico y el nivel del subsidio destinado al sector. En su evaluación, la organización consideró que la situación evidencia la necesidad de una planificación de largo plazo que permita ampliar la capacidad de generación, transmisión y distribución conforme aumenta el consumo nacional.
La educación ocupó otro de los puntos centrales del balance. Dirigentes del PLD denunciaron que existen centros educativos que no reúnen las condiciones necesarias para recibir a los estudiantes ante el inicio del año escolar 2026-2027 y cuestionaron el ritmo de construcción y terminación de aulas.
La organización sostuvo que el expresidente Danilo Medina dejó miles de aulas construidas y otras en proceso de ejecución, mientras que durante la actual gestión, según su valoración, todavía existen comunidades con planteles inconclusos o en condiciones deficientes. También defendió conquistas alcanzadas durante los gobiernos peledeístas, como la jornada escolar extendida, el desayuno y almuerzo escolar y los aumentos salariales al personal docente.
En ese contexto, el partido atribuyó a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) un papel activo en la denuncia de las dificultades que persisten en el sistema educativo y afirmó que las autoridades deben garantizar que los planteles estén en condiciones adecuadas antes del inicio de la docencia.
Otro de los cuestionamientos estuvo dirigido a la administración pública. El PLD afirmó que se ha producido un debilitamiento de la Carrera Administrativa, con una reducción de los concursos y un aumento de designaciones discrecionales, lo que, según su posición, habría provocado el desplazamiento de personal técnico y un crecimiento de la nómina estatal.
La organización también vinculó el aumento del gasto público con el endeudamiento y señaló que el Estado debe destinar importantes recursos al servicio de la deuda. En su exposición, uno de sus dirigentes afirmó que la expansión de la nómina y el incremento de los compromisos financieros limitan los recursos disponibles para atender las necesidades de la población.
Al hacer un balance general, el PLD sostuvo que la inflación, los apagones, las deficiencias educativas, el endeudamiento y los señalamientos de corrupción forman parte de un conjunto de problemas que, a su entender, muestran una distancia entre las promesas formuladas en 2020 y los resultados obtenidos durante los seis años de administración de Abinader.
La organización opositora planteó que la ciudadanía tiene derecho a exigir mediciones claras sobre los compromisos asumidos por los gobiernos, especialmente cuando fueron establecidos con metas específicas. En ese sentido, consideró que la rendición de cuentas debe centrarse en los resultados y no únicamente en los anuncios oficiales.
El PLD concluyó que las dificultades señaladas constituyen un desafío para la confianza ciudadana y afirmó que la República Dominicana necesita una nueva etapa sustentada en crecimiento económico con inclusión, instituciones fortalecidas, seguridad, transparencia, productividad y bienestar social.
La organización reiteró que pretende presentar ante la sociedad su balance sobre los seis años de gestión del Gobierno y afirmó que su compromiso es volver a conectar con políticas que, según su valoración, permitieron avances en áreas como educación, producción agropecuaria, infraestructura y protección social durante sus anteriores administraciones.


