Desde pequeña su sueño era enseñar y por su perseverancia una madre soltera que trabajaba como portera, conserje y vendía helados, al final lo logró.
Andrea Brito (60 años) se convirtió en maestra en la escuela donde trabajaba y emprendió el humilde oficio, a la vez estudiaba.
Esta valerosa mujer dominicana decidió inscribirse como estudiante al Liceo Nocturno Sabana Toro, el mismo centro educativo que iban sus nietos según contó a Mañanero TV.
Y su motivo principal, fue cuando una de sus hijas dejó sus estudios de Enfermería en la UASD; luego de un tiempo buscó el dinero y se inscribió junta con ella en la universidad.
Antes de graduarse de licenciada en Educación (Mención Ciencias Sociales) Doña Antonia tuvo que hacer de todo, vendió arepa, yaniqueques, jugos, helados, fue conserje y portera de escuela; trabajos que recuerda con gran orgullo.
Su historia es inspiradora, y afirma sigue vendiendo sus helados porque “no tiene al menos, nada que sea con honra”.

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