Santo Domingo.- En medio de la continuación del conocimiento de la medida de coerción a los imputados en la Operación Anti-Pulpo, el fiscal Wilson Camacho y el abogado de Julián Esteban Suriel protagonizaron un enfrentamiento verbal que ameritó el acercamiento de los agentes penitenciarios.

Ambos profesionales del derecho se acusaron de mentirosos, luego de que el abogado de la defensa, Joaquín Zapata, alegara que el Ministerio Público era responsable de que algunos casos no se conocieran de forma adecuada.

“Tiene tres años ese caso ya, Odebrecht, los imputados llegan primero que el Ministerio Público y ninguno se ha ido de aquí; y quienes terminaron ocultando, mutilando las pruebas y haciendo escuchas ilegales fue el MP y tenemos pruebas”, sostuvo Zapata enérgicamente, provocando que Camacho se levantara acaloradamente de su asiento a refutarle.

Fue entonces cuando el director de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca) le vociferó “mentira de él, eso no es más que una de las mentiras, o quiere que lo discutamos aquí”, a lo que el abogado dijo que estaba en toda la disposición; “Claro que lo discutimos” y dijo contar con un testigo.

En la discusión, continuaron acercándose el uno al otro con acusaciones de falsedad, lo que provocó que policías penitenciarios se acercaran para prevenir o intervenir si fuere necesario; mientras el juez Alejandro Vargas, se mantuvo tranquilo durante el impasse.

A la brevedad, los ánimos se calmaron y el fiscal Camacho regresó a su asiento y el abogado defensor continuó sus argumentos en defensa de su cliente Julián Esteba Suriel.

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