El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania, han dado positivo al test de coronavirus. Así lo comunicó la madrugada de este viernes.

“Empezamos nuestra cuarentena y el proceso de recuperación de inmediato. Saldremos de esto todos juntos”, añadió en su tuit. El médico de la Casa Blanca, Sean B. Conley, emitió un comunicado en el que confirmó el positivo en el test SARS-CoV-2 del presidente y la primera dama. El galeno indicó además que ambos se encuentran bien y que permanecerán en la Casa Blanca durante la convalecencia. “El equipo médico mantendrá la vigilancia, apreciamos el apoyo que nos han ofrecido grandes profesionales de la medicina e instituciones del país. Estad tranquilos que el presidente continuará haciendo sus funciones sin interrupción mientras se recupera”.
Hace unos días aseguró,en uno de sus mítines, que la Covid-19 ya era una página dejada atrás, que esto sólo afectaba a jóvenes. Trump, que tanto ha despreciado las prácticas de distancia social y la mascarilla, ha acabado siendo víctima de sus teorías de la conspiración. De esta manera entra en la lista de los dirigentes que denegaron el potencial del virus y acabaron contagiados. Le precedieron el primer ministro británico Boris Johnson y el presidente brasileño Jair Bolosonaro.
El país vivió la noche del jueves con impaciencia. No se olvide que las elecciones son el próximo 3 de noviembre, a un mes escaso. Pese a menospreciar esta enfermedad, Trump, a sus 74 años, forma parte de los grupos de riesgo.
Las alertas saltaron cuando trascendió que Hope Hicks, una de sus colaboradoras más cercanas, que ha viajado con él varias veces estos últimos días, dio positivo. El presidente anunció en su Twitter que él y la primera dama, Melania, “estamos esperando los resultados de nuestros test. Mientras tanto, hemos empezado nuestro proceso de cuarentena”.
Muchos de sus bases se han hartado de declarar que todo esto era un invento de los demócratas. El anuncio del resultado del análisis no ha hecho más que reforzar las críticas por su temeridad al participar en actos multitudinarios.
Aunque ha habido otros casos en el entorno de la Casa Blanca, Hicks, de 31 años, es la asesora más próxima a Trump que sufre la enfermedad. La consideran casi de la familia y, como todos sus miembros, seguía de habitual el consejo del “jefe” de no usar la máscara.

El presidente ha vuelto a las convocatorias masivas, pese al repunte de positivos

Hicks acompañó a Trump el pasado sábado a Pensilvania. El martes voló con el presidente al debate de Cleveland (Ohio), donde compartió asiento con una treintena de familiares y asesores. El miércoles compartió también el vuelo a Minnesota para un mitin.
En varias imágenes de esas jornadas se la ve junto a Jared Kushner, el yerno del presidente, y otros colaboradores como Stephen Miller o Dan Scavino. Ninguno con el cubre bocas. El presidente ha vuelto a las convocatorias masivas, pese al repunte de positivos, que superan los 7,2 millones, en tanto que los muertos suman 208.000, ambas cifras de récord mundial.

Al parecer, el presidente viajó con Hicks cuando ya se sabía que ésta había dado positivo

El propio Trump, que participaba por teléfono esta noche del jueves en el programa de Sean Hannity, en la Fox, confirmó la situación de su asesora y, sorprendentemente, confesó que él y su esposa esperaban los resultados de sus análisis. “Hemos pasado mucho tiempo con ella, veremos que pasa”, señaló.
Sorprendente porque la situación de Hicks se conoció internamente la noche del miércoles y, según Bloomberg, agencia que desveló la noticia, ya hizo el trayecto de regreso de Minnesota a Washington en situación de confinamiento. Por lo general, Trump se somete a test cuyos resultados se conocen en quince minutos.
Que esta noche del jueves dijera estar a “la espera” provocó todo tipo de especulaciones. Hubo médicos que expresaron su desconcierto por esta dilación.

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