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El magnesio es ese nutriente vital del que casi todo el mundo habla, ese mineral multipropósito que parece ser la clave de nuestro bienestar.

No es ninguna exageración, puesto que el magnesio tiene una importancia indispensable en gran parte de las reacciones bioquímicas del cuerpo humano, hasta el punto de que gracias a él se llevan a cabo hasta 300 procesos enzimáticos, incluyendo algo esencial: la producción de energía.

Ahora bien ¿y si te dijéramos que este mineral es clave también para nuestro bienestar psicológico?

Este es, sin duda, un dato interesante que no está de más destacar: los pacientes con depresión mayor, por ejemplo, se benefician de forma notable de los complementos a base de magnesio.

También quienes sufren trastornos de ansiedad, distimias, convulsiones, ataxias o episodios de psicosis han visto cómo su calidad de vida mejora hasta el punto de aumentar las posibilidades de recuperación.

Hoy en nuestro espacio queremos explicarte cómo el magnesio es capaz de mejorar nuestra salud mental aumentando incluso nuestro bienestar y capacidades cerebrales.

1. El magnesio mejora nuestra memoria

Algo que leemos muy a menudo es que casi la mitad de la población de los países industrializados no consume las dosis básicas y esenciales de magnesio.

  • Este déficit tiene su impacto sobre todo cuando llegamos a cierta edad. En esa etapa muchas de nuestras funciones cognitivas empiezan a volverse menos ágiles.
  • Algo interesante que conviene tener en cuenta es que el magnesio potencia las sinapsis que se localizan en el hipocampo, esa estructura cerebral que nos ayuda a retener recuerdos a largo plazo.
  • Asimismo, este mineral también cumple una función indispensable en la corteza prefrontal.
  • Gracias al magnesio el cerebro puede recuperar esos recuerdos catalogados como a corto plazo (como dónde hemos dejado las llaves, apagar el horno, comprar eso tan importante…).

El magnesio, además, fortalece las terminaciones nerviosas sinápticas encargadas de transmitir y consolidar las informaciones, los recuerdos, los datos…

2. El magnesio mejora nuestro aprendizaje

Muchos de nosotros podemos pensar que la capacidad para aprender se pierde con el tiempo.

Queda claro que el potencial de aprendizaje no es igual en un niño de 3 años que en una persona de 70. Sin embargo, debemos ver al cerebro como lo que es realmente: un órgano con una increíble capacidad.

  • Su plasticidad, sus posibilidades para establecer nuevas conexiones no terminan nunca, es decir, si lo ejercitamos y cuidamos como un músculo nos garantizará llegar a edades avanzadas en buen estado.
  • Una forma de conseguirlo es consumiendo complementos de magnesio.
  • Gracias a este mineral facilitamos la comunicación entre las células nerviosas, mejoramos nuestra memoria, nuestro estado de ánimo y nos hace mucho más receptivos a informaciones nuevas.

3. Nos permite reducir el estrés

Cuando sufrimos estrés nuestro cuerpo presenta un exceso de cortisol en sangre.

Este exceso de cortisol daña una estructura cerebral muy concreta: el hipocampo.

Ese daño hace que tengamos fallos de memoria, que nos cueste concentrarnos y que nuestras emociones negativas se intensifiquen.

Ahora bien, es interesante saber que el magnesio actúa también sobre nuestras hormonas hasta el punto de reducir el cortisol y controlar la la respuesta al estrés.

Asimismo, el magnesio puede actuar como barrera hematoencefálica, es decir,impide la entrada de hormonas de estrés en el cerebro.  Algo fabuloso, no hay duda.

4. El magnesio puede prevenir el alzhéimer

El magnesio por sí mismo no evitará que una persona desarrolle, en un momento dado, la enfermedad de Alzheimer.

  • Sin embargo, puede actuar como protector reduciendo en una probabilidad interesante su desarrollo.
  • Lo que hace este mineral, por ejemplo, es evitar la acumulación de placa amiloide en la región del hipocampo del cerebro.
  • También reduce la presencia de esta placa en la corteza prefrontal.

Datos, sin duda, interesantes que nos invitan a mejorar nuestra alimentación para cubrir los posibles déficits asociados a este mineral.

5. El magnesio reduce la ansiedad y nos permite estar más “centrados”

Todos hemos pasado por esas  épocas en las que la mente parece ir más rápido que el propio presente, nos sentimos acelerados y cualquier estímulo, cualquier evento “estalla” sobre nosotros haciéndonos perder el control.

  • Todo nos sobrepasa, experimentamos nerviosismo, insomnio y un gran agotamiento.
  • Estos periodos de ansiedad podría prevenirse gestionando mejor nuestro día a día y cuidando, además, nuestros niveles de magnesio.
  • No podemos olvidar que el magnesio es el ingrediente más importante de nuestras células, porque actúa como “combustible” para que cualquier proceso biológico se lleve a cabo.
  • El órgano que más energía necesita es el cerebro, de ahí que precise altas dosis de magnesio.
  • Para mejorar nuestro estado en caso de que suframos una época intensa de ansiedad, nada mejor que llevara a cabo la “dieta del magnesio”.
  • Es decir, debemos consumir alimentos ricos en este mineral y consultar a nuestro médico sobre la conveniencia o no de tomar suplementos y las dosis recomendadas.

Poco a poco, y al cabo de unas semanas, notaremos cómo mejoran nuestros nervios, se reduce la tensión muscular y nos sentimos mucho más centrados en el aquí y ahora.

No dudes, por tanto, en mejorar tu alimentación y en recordar que el magnesio es un mineral primordial para el ser humano, y clave para la conducción eléctrica de cada célula en el cuerpo.

Una deficiencia de magnesio, por tanto, podría estar detrás de más de una de las enfermedades que podemos sufrir en este mismo momento.

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